El gusano avanzaba lento, arqueando su cuerpo en rítmicas olas. La vieja serpiente, con la piel recién mudada, zigzagueaba a su alrededor.
- ¿Por qué te arrastras así? Muévete como yo y llegarás más lejos- siseaba el reptil-. Aprende a cambiar, como yo cambio de piel.
- Mudar la piel no te hace muy distinta. Siempre sigues siendo, en el fondo, la misma.
- Sí, pero llegaré mucho más lejos que tú.
- Yo llegaré a transformarme en otro ser. Partiré hacia otra realidad y olvidaré estos esfuerzos. Lo que quedará será ya otra vida...
- ¿Otra vida? Fíjate en mí. Tengo lo que deseo, y cambio cuando lo necesito.
- Sé feliz así entonces con tus vistosos nuevos ropajes, pero no me distraigas. Déjame practicar.
Este gusano verá mañana como arrastras tus nuevas ropas desde su vuelo de Mariposa... (Jordi Clotas I Perpinyà)
Los elementos están aquí, el gusano en el capullo tiene lo necesario para convertirse en mariposa.
Cada cosa tiene su tiempo y lo que conociste ya no existe...

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