jamás caminamos por Sevilla.
En Granada bajo la luna,
no te he arrancado suspiros,
ni tampoco una sonrisa.
No nos perdimos en Porto,
ni he tocado tu mano,
por Lisboa dormida
y no he pisado Madrid,
sintiendo tu voz amiga.
Pero a cada paso que doy,
te llevo como una espina
y te escondo en mis bolsillos
para leerte en los parques,
a baja voz mis rimas.
Nunca te besé en Paris,
jamás caminamos por Sevilla.
Pero tú sabes, que mi alma
la he puesto en tus manos,
como una estrella encendida
Pedro Pablo Vergara

No hay comentarios:
Publicar un comentario